Dice Preciada Azancot…

que cuando en las situaciones que deberíamos sentir miedo sentimos alegría aparece la temeridad y la imprudencia.

Sin embargo, cuando hablamos de deportes de riesgo precisamente lo que buscamos es disfrutar en situaciones en las que existe un peligro, ¿significa eso que, para ser buenos, debemos ser imprudentes y temerarios? No lo creo.

En realidad, disfrutar en situaciones de riesgo no tiene por qué ser a lo loco, sin conciencia y sin escuchar lo que el miedo tiene que decirnos, sino todo lo contrario, tomando decisiones en base a aquello de lo que nos informa.

Cuando un deportista supera sus miedos, atendiéndoles y aprendiendo de ellos, disfrutando de aquello que a otros les provoca pavor, es el momento en el que la temeridad y la imprudencia se convierten en maestría.

Sólo las personas que olvidan que el miedo está para avisar y aconsejar, que lo niegan y miran a otro lado, continúan andando por el deporte, y la vida, temerarios e imprudentes. Si quieres superar tus miedos no los ocultes, lo que queda oculto a nuestra conciencia queda fuera de nuestro control.

 

Disfrutar del riesgo

Dice la gente que…

para superar un miedo tienes que enfrentarte a él. Y, en principio, es verdad, pero no a toda costa. Muy a menudo me encuentro en sesión a personas que han intentado ganar a sus miedos “a lo bruto”. Este método puede tener resultados positivos a corto plazo… porque a veces la imprudencia “funciona”. Sin embargo, a medio-largo plazo el efecto es totalmente el contrario al esperado, ya que no sólo no consiguen mantener los logros alcanzados, sino que en muchos casos el miedo aumenta y se generaliza a situaciones que antes se superaban con facilidad.

¿Por qué pasa esto? Sucede por una falta de sincronía entre tu “cerebro racional”, tu “cerebro emocional” y tu cuerpo en el momento de enfrentarte al reto.

Cuando enfrentas un miedo por que sí, con argumentos racionales, te estás olvidando de que hay otros aspectos que debes cuidar y que son muy importantes para vivir la experiencia como un éxito, tu estado fisiológico y emocional.

Hay muchas estrategias psicológicas que ayudan a que la superación de los retos sea permanente y nos lleve a disfrutar sin temeridad, estas son algunas de ellas:

  • Respiración: nos ayuda a controlar la activación fisiológica que acompaña a la ansiedad, de forma que le mandamos al cerebro un mensaje de que no estamos alterados.
  • Visualización: genera confianza y aprendizaje, preparando a nuestros músculos para el movimiento que vamos a hacer, ya que, aunque no sea real, para nuestro cerebro ya habremos realizado esa acción todas las veces que lo hayamos visualizado. Cuanto más vívida sea la visualización, más potente es el aprendizaje que genera.
  • Autoafirmaciones positivas: decirnos frases positivas, ¡y realistas!, acerca de nuestras capacidades para enfrentar el reto, hace más difícil que los pensamientos negativos aparezcan de forma automática y nos hagan desistir en el intento.
  • Anclaje: tener un recuerdo, sonido o imagen que traiga al presente un estado emocional de fuerza, valentía, éxito o felicidad del pasado, en momentos en los que surge la duda o la inseguridad, es una estupenda forma de situarnos en un estado físico, mental y emocional que hará que el resto de estrategias sean más efectivas.

Si quieres conocer más acerca de estas y otras estrategias para superar tus miedos de forma consciente y recibir apoyo para ponerlas en práctica, ponte en contacto con nosotros para realizar algunas sesiones de asesoramiento individual.

2 Responses
  1. Laura sanz

    Buenisimo como siempre!
    Tu eres la experiencia 100% recomendable!!
    Gracias por compartir con todos tus consejos!

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